Propuestas y compromiso para representación en las cámaras del Congreso ✅ 33
Por una revolución democrática en paz
Al
servicio de la prosperidad común, el desarrollo económico, el cuidado del
ambiente, la elevación cultural y la soberanía nacional.
Frente
al planteo atrasado y anacrónico del oficialismo, que nos conduce a una “factoría
colonial”; la respuesta del pueblo trabajador debería ser “el progreso nacional
con soberanía y justicia social”. Un país de todos y para todos. Donde cada
vida individual pueda realizar todo su potencial, en el marco de un país en
pleno desarrollo, con integración regional, y una inteligente y humanista
inserción internacional.
Un mundo en transición
La
dinámica de la política mundial se despliega en torno a una contradicción
principal entre: el mundo unipolar (EEUU - G7) que decae y el mundo multipolar
(BRICS+ -Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica y otros) que crece.
Evolución llena de riesgos, pero también
de oportunidades. El mundo que decae nos impone subordinación política, saqueo
económico y desintegración social (factoría colonial) El mundo que emerge nos
invita a la equidad política, acuerdos para el desarrollo con beneficios mutuos
y elevación social (Patria, Pueblo e Individuos dueños de su destino) La
Libertad Atrasa (LLA) se ubica en el lado incorrecto de esta disyuntiva. El
Socialismo Auténtico en Unidad Socialista (junto a otros sectores de nuestro
pueblo) es una alternativa nacional.
La aceleración de las innovaciones
tecnológicas.
En
ninguna época anterior se invirtió tanto en investigación y desarrollo (I+D)
Hoy se pueden aprovechar los conocimientos acumulados a lo largo de toda la
historia. Y a ellos sumar las creaciones modernas. Cuatro millones de nuevas
patentes por año no tienen antecedentes. Los tiempos por venir serán apoteóticos.
El escalamiento de la inteligencia artificial (IA) es solo una muestra de los
saltos de productividad que se están dando. Las modernas tecnologías
(computación cuántica, energías renovables, biotecnología, conectividad
avanzada, realidad virtual, robótica, blockchain, nanotecnología, tecnología
espacial, etc.) deben ser dominadas y conducidas por caminos éticos al servicio
de la vida, la paz y la prosperidad común. Para abordar con éxito los desafíos
de este cambio civilizatorio debemos modernizar todos los sistemas de
conocimientos del país; al tiempo que avanzar hacia una comunidad educativa,
científica y tecnológica indo-ibero-americana (más de 700 millones de
habitantes) La cultura y los valores que nos identifican y nos unen, nos
brindan la posibilidad de hacer más eficiente nuestro aporte a la humanidad,
para un mejor vivir y convivir.
El socialismo sobrepaso al capitalismo.
Algunos
no lo ven y otros no lo entienden; unos lo niegan y ciertos sectores trabajan
para ocultarlo o tergiversar la realidad. El socialismo sobrepaso al
capitalismo. El fenómeno era lógico. Articular de manera inteligente la
planificación estatal, la libertad de mercado y la economía cooperativa; daría
por resultado el despliegue potente de las fuerzas productivas. Por el
contrario, quienes aquí defienden el anarco-capitalismo, desean desarticular el
Estado, induciéndonos a un callejón sin salida; dado que ni el mercado ni el
cooperativismo pueden hacerse cargo de un Proyecto de Nación (que incluye, en
nuestro caso, la mejor calidad de vida de 48 millones de habitantes en la
octava geografía del mundo) De esta manera el atraso, estancamiento, endeudamiento,
fuga de capitales y el empobrecimiento general, caracterizan a nuestra economía. Pensar que el
equilibrio fiscal o la libertad como consigna vacía, pueden conducir a nuestro
desarrollo, es un pensamiento mágico carente de toda lógica.
Pasar de un régimen de saqueo, robo y
despojo a otro de inversión, progreso y desarrollo.
Para dar
ese salto es necesario entender porque hay altas tasas de inversión en tantos
países y en Argentina (con el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones –
RIGI y un gobierno adulador del capital) la inversión no alcanza a reponer el
deterioro de los medios de producción y distribución.
Tres factores inciden en la creación de
corrientes de inversión: seguridad, tasa de ganancia y previsibilidad.
La
seguridad tiene que ver con la calidad de las instituciones (Justicia, Policía,
Poderes Públicos) en nuestro caso, no son muy buenas, pero tampoco infunden
miedo. Debemos mejorarlas pero no reside ahí el problema. La tasa de ganancia
si es una dificultad. El parasitismo financiero, la deuda, la prórroga de
jurisdicción, la privatización y extranjerización de áreas estratégicas, la
apropiación privada de las grandes rentas nacionales y el extractivismo de
nuestros bienes naturales (saqueo) arruinan al país. Las ganancias excesivas de
sectores que concentran y fugan la riqueza, marchan en detrimento de las
ganancias de los sectores industriales, productivos, comerciales, de servicios,
etc. y, la caída en el ingreso de los salarios, las jubilaciones y los
servicios sociales. A eso debemos sumar la imprevisibilidad, fruto de las
marchas, contra marchas e improvisación a la hora de brindar un horizonte
seguro y con razonable tasa de ganancia al inversor genuino. Privado o
estatal. No a los capitales golondrinas.
Por eso la planificación democrática, inteligente y orientativa que propone el
Socialismo Auténtico, genera un potencial de inversiones mucho mayor que el
actual régimen.
La necesidad de la planificación para
superar esta frustrante realidad.
Demos un
ejemplo. Puesta la disyuntiva entre una factoría colonial (que nos propone LLA)
y una Argentina Moderna (que plantea el Socialismo Auténtico en Unidad
Socialista) definimos propuestas concretas, para un período determinado
(imaginemos 2027/2031) para abrir un debate
con el cual brindar los lineamientos para un nuevo gobierno popular, atractivo
para los trabajadores, los empresarios, productores, profesionales, etc. y
entusiasta para la juventud, la niñez y los adultos. Veamos algunos puntos.
1.- Defender al pueblo y el territorio, para la
extensión de la vida y el buen vivir.
2.- Respetar la Constitución Nacional.
Cumpliendo los derechos y garantías. Soberanía plena sobre el territorio y el
respeto a la división de poderes. Para los preocupados por derecha garantizar
la propiedad privada bien habida y para los inquietos por izquierda la
seguridad sobre el cumplimiento del artículo 14 y 14 bis. Mientras no se
reforme la CN, se cumple a rajatablas la existente.
3.- Cuidar el ambiente y la biodiversidad.
La sociedad democrática a través del Estado, debe crear los instrumentos para
su protección. Ninguna empresa extranjera puede manejar estos bienes. Menos aún
el agua. Garantizar la soberanía y seguridad alimentaria.
4.- Proteger al reino animal no humano,
como a nuestros compañeros de ruta. Hasta donde podamos. Su amparo es una
responsabilidad de todos. Definir sus derechos es nuestro deber.
5.- Resguardar los derechos y deberes de todos
los habitantes del suelo argentino. Los derechos a la vida, a una porción
de tierra, a la vivienda, a una buena alimentación, a un ambiente sano, a un
ingreso básico, a la educación, a la salud, a los servicios básicos, a
expresarse libremente, a transitar el territorio sin obstáculos, a entrar y
salir del país, a asociarse para fines loables, a producir, comerciar, ejercer una
profesión, etc. Y, los deberes de
trabajar, de contribuir al bien común, de respetar las leyes, de actuar con
honestidad, de pagar los impuestos, de ayudar al caído, de cuidar el ambiente,
etc. Estos derechos y deberes deben quedar indisolublemente ligados a nuestro
ser nacional “No hay derechos sin deberes; ni deberes sin derechos”. Nuestra
identidad nacional no será “Ni calco ni copia sino creación heroica” al decir
de José Carlos Mariátegui. Gente buena para un buen vivir y convivir, sin caer
en ingenuidades.
6.- Recuperar la Soberanía Jurisdiccional.
“Nunca más” asuntos nacionales en Tribunales de Potencias Extranjeras. Todo
conflicto, litigio, juicio, con origen en nuestro suelo; que afecte los intereses
del Pueblo Argentino, debe dilucidarse en el territorio nacional, en los
tribunales correspondientes. Para lo cual debemos jerarquizar el sistema de
Justicia, cumpliendo el artículo 24 de la CN con el establecimiento del juicio
oral por jurados. Y defendiendo que, como país soberano, la última instancia
judicial es la Corte Suprema. Replantear nuestra relación con los organismos
financieros internacionales (FMI, BM, CIADI)
7. Derogar la Ley de Entidades Financieras,
originada durante el Terrorismo de Estado, en 1977. Diseñar un moderno sistema
financiero para ponerlo al servicio del trabajo, la producción y la inversión.
Eliminando de cuajo el carácter parasitario con el que hoy se saquea a la
Nación. Recuperar el manejo estratégico para una macroeconomía sana del Banco
Central. Recrear un Banco para el Desarrollo. Monitorear e impulsar la creación
de monedas complementarias donde la región lo aconseje. Asesoramiento y
legislación para la creación de cajas populares cooperativas de ahorro y
préstamo.
8. Impulsar una amplia investigación sobre la
Deuda Pública. Investigación y auditoria desde de lo ya probado como
fraudulento en la causa judicial de Alejandro Olmos y otras; a partir de las
cuales buscar una solución soberana al problema. Echar luz sobre las maniobras
de corrupción más grandes de nuestra historia (por parte de funcionarios
nativos venales, de organismos financieros internacionales y acreedores
inescrupulosos) permitirá encontrar una salida al drama de la deuda eterna.
Barriendo del horizonte la hipoteca que pesa sobre la soberanía nacional y las
futuras generaciones.
9.- Declarar la emergencia social. Frente
al plan sistemático de saqueo y empobrecimiento del pueblo argentino, la primer
tarea será elevar su condición existencial por sobre la línea de “necesidades
básicas”. Porque el hambre no espera. En Argentina el problema no es la poca producción de alimentos, sino la distribución
“inhumana” de la riqueza. Para esto hay que implementar un Ingreso Básico
Universal que erradique la pobreza y la indigencia de ingresos. Para luego
poder darnos una política integral de desarrollo humano; liberando las
potencialidades físicas, intelectuales y creativas del pueblo.
Además
estaremos cumpliendo con los derechos económicos, sociales y culturales
establecidos en nuestra Constitución Nacional a partir de la incorporación (en
1994) de los tratados y pactos internacionales. Así como un primer paso en la
defensa y protección de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.
10.- Corregir el valor del "Salario mínimo,
vital y móvil". Para que desempeñe la función con la que fue legislado
en su momento. Cumplir el mandato “Igual remuneración por igual tarea;
participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y
colaboración en la dirección”, según consta en el art. 14 bis de la
Constitución Nacional.
11. Recuperar nuestra soberanía sobre el
comercio exterior. Reconvirtiéndolo para que resulte en una pieza
estratégica de nuestro desarrollo integral. Dice Miguel Bayón: “Al recuperar el
multimillonario beneficio en divisas por la comercialización de granos,
estimados en unos 10.000 millones de dólares anuales, se podrán crear millones
de puestos de trabajo, entre directos e
indirectos, con la recuperación de la Industria Naval, la reconstrucción de la
Flota Mercante del Estado y una poderosa Flota Pesquera que explote el
Atlántico Sur, más la renta que generen los fletes, seguros y otros procesos
estructurales. Completando un nuevo ciclo productivo quinquenal, aquel beneficio
anual podría ascender a unos 15/20.000 millones de dólares.”
“A ello
se suma la inmensa importancia política que esto implica, pues el Estado
tendría más herramientas económicas para afianzar soberanía sobre el Atlántico
sur”
Defender
la “reserva del cabotaje nacional para los buques argentinos”.
12.- Iniciar el camino de cambios
macro-económicos (cambiarios, financieros, monetarios, tributarios, fiscales…)
para alcanzar un crecimiento del 7 al 8% anual, con el que cuadruplicar el PBI
en 20 años, mejorando la calidad de vida del 99% de los argentinos. Sostener
este crecimiento en 3 grandes pilares: a.- planificación estatal, b.- libertad
de mercado y, c.- economía cooperativa. Generando sinergia entre las partes.
13.- Combatir
el crimen organizado nativo y transnacional. Para tal objetivo la
cooperación internacional es fundamental. Aplicar políticas comunes para
desmantelar las organizaciones criminales, sus direcciones, sus redes, sus
terminales barriales y sus vínculos con el sector financiero, encargado de
blanquear dichos fondos. También desanudar sus vínculos con la política, la
justicia y la policía. Esto implica una acción coordinada de los tres niveles
del Estado Nacional y con países amigos para identificar, investigar y procesar
a los responsables de estos delitos.
Desmantelar legalmente la concentración del
Poder Económico.
Evitando la existencia de “Estados privados dentro del Estado democrático”. Promover
una ley contra los monopolios y los enormes conglomerados diversificados; por abusadores
e ineficientes. Que, además, intoxican, desvirtúan y desvían la misión
democrática de nuestra sociedad, por el peso desmesurado que alcanzan en manos
de minorías indiferentes con el destino del país.
Establecer la lucha contra la corrupción
como política de Estado. Educar, promover, persuadir, disuadir y frente al cohecho actuar de
manera rápida y ejemplar; junto a la utilización de la más moderna tecnología
para evitar el defalco a la sociedad, deben ser políticas que se arraiguen en
la conciencia pública y en la praxis de los funcionarios.
14.- Declarar que: La tierra, el agua, la flora,
la fauna, los minerales, las nacientes y caídas de agua, los yacimientos de
petróleo, de litio, de carbón, de gas y las demás fuentes naturales de energía;
el suelo, el subsuelo, el espacio aéreo, el espectro radioeléctrico, el mar, la
plataforma marítima, las islas y los archipiélagos emergentes; son pertenencias
imprescriptibles e inalienables del Pueblo argentino. De la propiedad común de
estos bienes y las rentas emergentes; provendrá la unidad política y el destino
común de todos los habitantes.
15.- Retomar la Soberanía plena sobre la
ocupación, uso, producción y preservación de la tierra y el mar argentinos.
Esto demandará nuevas leyes; que pongan estas riquezas al servicio del
desarrollo social, económico, científico y tecnológico del país. Una atención
pormenorizada reclama cada región del país, en particular nuestra Patagonia.
16.- Justicia Fiscal. Impulsar una “justa contribución territorial” como
fuente de innumerables beneficios para la inmensa mayoría de los argentinos.
Esto permitirá eliminar muchos impuestos (ingresos brutos, al cheque y decenas
de otros tributos), bajar el IVA al 8%, invertir el sentido de la
coparticipación (de los municipios hacia las provincias y de las
provincias a la nación; fortaleciendo el federalismo)
Además,
estimulara el trabajo y la inversión como verdaderas fuentes de la
riqueza. Fortalecerá la inversión en
educación, ciencia, tecnología, bienes de capital, etc. porque empezará a poner
fin a la especulación y las rentas parasitarias de la tierra. Mejorará la
producción agropecuaria, industrial y de servicios. También el consumo. Bajará
el precio de los terrenos para vivienda, para la felicidad de las familias
jóvenes. Ayudará a ocupar con mayor racionalidad el territorio nacional
(disminuyendo los grandes desiertos que aún nos quedan y poniéndolos en
producción, especialmente en la Patagonia) y cuidará mejor la tierra, el agua,
los bosques, la biodiversidad, etc.
17.- Modernizar el Estado. Definir con
claridad su misión en el siglo XXI y exigirle una innovación permanente para
afrontar los desafíos de un mundo en acelerada transición. Jerarquizar la
función pública desde lo moral, intelectual, organizativo y tecnológico. Un
Estado intachable desde lo moral (en el que se destierre la corrupción en todas
sus formas), meritocrático en lo intelectual y el compromiso (para que los
mejores sean promocionados a las más
altas responsabilidades) bien organizado (para alcanzar la mayor eficiencia en
todas las áreas) y tecnológicamente avanzado (hasta el límite de nuestras
posibilidades). El deber de todos los empleados públicos es la elevación
perpetua en la calidad de la prestación de los servicios públicos. Día a día. Jerarquizando
el rol de los ministerios y las secretarías en el Poder Ejecutivo. Agilizar el
funcionamiento del Poder Legislativo, haciendo más operativo el trabajo de sus
comisiones. Avanzar hacia la elección por el voto popular de los jueces en el
marco de una amplia reforma al Poder Judicial.
18.- Convocar a un nuevo Congreso Pedagógico
para la Educación de gestión Estatal, bajo los siguientes lineamientos:
reforma integral del sistema educativo; actualización de los principios
pedagógicos y didácticos; inversión en infraestructura; nuevas escuelas
vinculadas a la relación creativa entre la inteligencia, las manos y los bienes
naturales; destacar el papel de los docentes como artífices principales del
buen futuro común; devolver a la escuela primaria el carácter de columna
principal en el edificio educativo nacional; redefinir el rol de la escuela
secundaria; garantizar la autonomía universitaria y la educación superior, a
fin de cumplir con los desafíos de cambio e innovación (económico, social,
ambiental, etc.) que nos impone el mundo actual. Así, el sistema educativo será
la columna vertebral y el cerebro de la sociedad futura.
Fortalecimiento
del sistema científico tecnológico nacional: CONICET (Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas) CICyT (Consejo Interinstitucional de
Ciencia y Tecnología) INTA (tecnología agropecuaria), el INTI (tecnología
industrial), la CNEA (energía nuclear) y la CONAE (actividades espaciales)
UNIVERSIDADES, ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y
Tecnología Médica), etc.
Plan de obras públicas. (Todas estas propuestas están
fundadas en estudios ya realizados por equipos que, sin distinción de ideologías, han demostrado la factibilidad de
los mismos)
19.- Plan Energético Nacional de corto,
mediano y largo plazo. Sus dos grandes desafíos son: la necesidad creciente de
energía y la transición hacia fuentes renovables. Las nuevas inversiones deben
ser evaluadas en su viabilidad técnica, financiera, económica, ambiental y de
defensa. Después de la ejemplar gestión del general ingeniero Enrique Mosconi,
parece razonable que el Ejército argentino pueda estar (establemente) a cargo
de este plan, para lo cual se necesitaría un amplio acuerdo político.
20.- Plan
Nacional de Comunicaciones. Mejorar la conectividad, el acceso a las
tecnologías de la información y las comunicaciones en todo el territorio es una
necesidad imperiosa y estratégica. El mantenimiento, extensión y modernización
de la estructura y componentes del sistema comunicacional, requiere de un plan
integral de largo plazo. Dado el rol protagónico del espacio aéreo nacional, el
espectro radioeléctrico, etc. y (con criterio análogo al plan energético) la
Fuerza Aérea podría estar a cargo del mismo.
21.- Plan
Nacional de Transporte Multimodal. A la improvisación, fragmentación con
vistas a los negociados privados, falta de criterio integral, etc. deberemos
superar con un plan que permita una alta eficiencia para el transporte de
personas y bienes. La calidad del transporte, al menor costo y con el menor
impacto ambiental es una composición compleja que requiere la combinación
inteligente de los recursos. El relanzamiento del transporte ferroviario,
carretero, hídrico, marítimo, aéreo y subterráneo, exigirá la participación de
muchos inversores nacionales y extranjeros, así como la creación de nuevas
empresas públicas; todo debe estar armonizado en el marco de un solo plan. Con
sentido análogo, nuestra Armada Argentina podría ser la encargada de
desarrollar este plan.
22.- Fuerzas Armadas sanmartinianas, humildes,
laboriosas y productivas al servicio de la Patria y el Pueblo.
Relanzamiento bajo los principios de: cumplir con la defensa, participar en el
desarrollo y con disciplina democrática honrar nuestra identidad nacional.
23.- Plan
para la construcción de viviendas familiares para un buen vivir. Pasar de
las 200.000 actuales a 500.000 por año, en una década. Esto implica el
crecimiento planificado en la producción de cemento, acero, ladrillos,
cerámicas, aberturas, loza, etc.; la movilización de todos los gremios y la
extensión de los servicios a todos los rincones. Indagar sobre los procesos de
industrialización para la producción de viviendas económicas de alta calidad. Observar
con todos los municipios del país las posibilidades de expansión urbana o la
creación de nuevos pueblos. Tender a la mejor ocupación y desarrollo del
territorio nacional. Evitar la proliferación de villas miseria o barrios
improvisados. Este plan reclama, para su buen diseño, la más amplia
participación.
24.- Nueva
red ferroviaria troncal para unir todo el territorio nacional. Transporte
de cargas y pasajeros, observando la mejor conectividad interior entre
ciudades, etc. Estudiar la conveniencia de nuevos ramales y la incorporación de
trenes de alta velocidad para las regiones más densamente pobladas.
25.- Red
federal de autopistas. Tal cual el proyecto ya elaborado de 13.500 km
uniendo los principales pueblos y ciudades del país. Para poder viajar en
coche, micro o camión entre dos puntos cualquiera del país, seguro y a
velocidades razonables; eliminando la totalidad de los peajes.
26.- Un
nuevo aeropuerto para el comercio internacional. Agilizando el transporte
de cargas valiosas con el resto de los países, allí donde la demanda lo
justifique.
27.- Un
nuevo puerto nacional de aguas profundas. Federal, moderno, eficiente, que
canalice el comercio exterior de una buena parte del cono sur con rápida salida
al océano Atlántico. Correctamente conectado con las redes ferroviarias, viales
y aéreas.
28.- Inversiones
para la transición energética. Debemos abandonar la idea de una matriz
sostenida en combustibles fósiles (con emisiones de dióxido de carbono -CO2-
responsables del efecto invernadero y del calentamiento global) Debemos ir
hacia energías sustentables (eólica, solar, hidroeléctrica, hidrógeno,
geotérmica, mareomotriz, biogás, etc.) Aunque hablemos de décadas, el comienzo
debe ser ahora. Abriremos un debate responsable sobre la energía nuclear para
que, defensores y detractores, puedan ayudarnos a iluminar el mejor camino en
la materia.
29.- A la obra pública debemos sumar el relanzamiento de las industrias
estratégicas que ya supimos tener (ferroviaria, naval, aeronáutica,
espacial, etc.) Esto exigirá acuerdos con otros países, transferencia de
tecnología, financiación sostenible, etc. en vistas al pleno empleo con máxima
productividad.
El
financiamiento nacional de estas obras e industrias saldrá de la riqueza creada
a partir de las mismas obras e industrias. El respaldo de la moneda es el
trabajo nacional. Es decir, la fuente de la mayor cantidad de dinero necesario
para su financiación será la propia producción de riqueza. Quitándole al
sistema financiero su parasitaria capacidad de multiplicar el dinero sin
generar ningún bien o servicio tangible para el conjunto social.
30. Democracia participativa. Será un salto
cualitativo en lo político cultural. Dónde el pueblo, que ya logro elegir a sus
gobernantes a través del sufragio universal; ahora, utilizando las modernas
tecnologías de la información podrá decidir sobre los asuntos estratégicos más
trascendentes. Recuperando así el dominio de nuestro destino, hoy enajenado en
castas superiores de embajadas extranjeras, de políticos incapaces, de
empresarios sin compromiso, de periodistas mercenarios, de economistas
serviles, etc.
31.- Plena Democracia Sindical. Elecciones
libres y representación proporcional de todas las corrientes sindicales. Sin
injerencias del Estado. Con mantenimiento del salario previo y todos los
derechos de los trabajadores mientras dure su mandato.
32. Acelerar la transición hacia una Argentina
Ecológica. Defender el aire, el agua, la tierra, los bosques, la
biodiversidad. Planificar cada paso de nuestro desarrollo económico para que la
huella ambiental (inevitable) sea la mínima y de fácil restauración. La defensa
del ambiente no es una opción, es un deber con la permanencia de la vida humana
sobre el planeta. Impulsaremos un reencuentro creativo con la cultura de los
pueblos originarios, la elevación material de sus condiciones de vida y su
intransferible representación política.
33. Acentuar nuestra presencia activa a nivel
internacional. La actividad de nuestra cancillería es clave para dar el
salto de la Argentina del saqueo a la Argentina de la inversión. Así nuestro
cuerpo diplomático deberá promover a nuestros mejores embajadores para que no
solo busquen mercados en los que colocar los productos exportables, también
inversores para nuestros mejores proyectos.
En la
región, ayudar al relanzamiento del Mercosur, la Unasur y la
Celac con la finalidad de dar pasos concretos hacia la Unión
Latinoamericana. Más allá, de volver a solicitar nuestro ingreso a los BRICS.
Trabajar
incansablemente por un mundo en paz (donde los conflictos sean canalizados por
la negociación entre las partes) cooperativo (para el buen vivir de todos los
seres del planeta) y multipolar (para que reine la amistad y la solidaridad
entre todos los pueblos) Rechazar la guerra y repudiar el genocidio.
Reclamar
en todos los foros, organismos, comités internacionales por nuestra “legítima e
imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich
del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte
integrante del territorio nacional.”
Humildemente
nos necesitamos los unos a los otros para hacer un mundo mejor. Otro mundo es
posible. Otra Argentina es necesaria. En unidad y fraternidad de las grandes
mayorías nacionales.
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